El atacante comenzó el encuentro como suplente y entró en la segunda mitad, cuando España ya dominaba el marcador. Lejos de limitarse a administrar la ventaja, Nico buscó desde el primer momento situaciones para encarar, acelerar el juego y aparecer cerca del área croata.
Su recompensa llegó en los últimos minutos. Tras recibir el balón de Mikel Merino, Nico Williams se abrió espacio dentro del área y colocó el disparo lejos del alcance del guardameta para establecer el 4-1 definitivo. Un gol que confirmó la superioridad española y permitió al extremo reencontrarse con la portería de la selección.
La actuación adquiere además un significado especial para el futbolista del Athletic. Nico no marcaba con España desde junio de 2025, cuando vio puerta frente a Francia. En Sevilla necesitó poco más de veinte minutos sobre el césped para romper esa espera y estrenarse como goleador en esta edición de la Nations League.
El protagonismo ofensivo de España había recaído hasta entonces principalmente en Lamine Yamal, autor de dos goles, y Marc Pubill, que también encontró la portería. Croacia consiguió igualar momentáneamente el encuentro por medio de Dion Beljo, pero la selección española recuperó rápidamente el control y acabó imponiéndose con claridad.
Para Nico, el gol supone una buena forma de reivindicar su importancia incluso cuando parte desde el banquillo. Su capacidad para atacar espacios, encarar en el uno contra uno y generar peligro en los metros finales vuelve a ofrecer a Luis de la Fuente una alternativa diferencial para el ataque de España.
